crónica

Después de un par de días bochornosos en el norte de Italia decidimos escaparnos de la ola de calor huyendo más hacia el norte de Europa. Después de pensarlo decidimos pasar unos días en Suiza, con la esperanza de librarnos de los casi 40 grados italianos que teníamos encima y con las ganas de conocer más de cerca un país donde pensábamos que en el tema energético podría ser muy interesante por sus experiencias a nivel local y comarcal que podrían ser muy adecuadas a nuestro entender para otro país tan pequeño como Suiza como es Euskal Herria.

De esta manera acabamos llegando a Commo un pequeño pueblo que al parecer esta dividido en dos partes por una frontera bastante curiosa donde el único trámite para circular fue pagar 80 euros a cambio de una pegatina a modo de “tasa” de circulación en Suiza. Por todo lo demás ni se inmutaron.

Así las cosas y bromeando con el curioso modo de darte la “bienvenida” que tienen los suizos entramos al país por su parte sur. La primera impresión que nos dio fue la cantidad de agua que te puedes encontrar en ese país a pesar de no tener costa. Todo Suiza esta cosido de ríos, canales y enormes lagos que le dan a su paisaje, ya rico de por sí, un toque más aun de fertilidad. Realmente el viaje desde el inicio del sur de Suiza hasta Biel-Bienne, nuestra parada, la pasamos observando los lagos, montañas y valles verdes desde la furgoneta (excepto el pobre Manel que el único paisaje que vio fue el mal asfalto de la carretera al volante ;-).
Por otra parte después de muchos días sin haber visto ni siquiera una pequeña nube, poco después de entrar en Suiza pudimos ver la lluvia de nuevo. Más adelante aprenderíamos que aquí los cambios de tiempo son fugaces.... de un día soleado y claro pasamos, en diez minutos, a una tormenta que dejó a su paso árboles arrancados de raíz.

Después de una horas de viaje llegamos a Biel, un villa de 50.000 habitantes cerca de Berna situada justo al borde del lago Bielersee, uno de los 3 grandes lagos de ese cantón y rodeada de verdes montañas como el Mont Soleil.
Allí teníamos esperándonos a Isabelle, la que por 5 días sería nuestro “objetivo” para los cientos de preguntas que teníamos sobre Suiza y sus gentes (mil gracias Ixa por tu paciencia, te debemos una).
Lo primero que te llama la atención de Biel es el nivel de vida que tienen. Sólo con darte un pequeño paseo por la ciudad ves cómo están cuidadas todas las calles y lugares públicos, difícil es encontrar algo sucio o roto, cómo jóvenes de 18 años conducen Porches y BMWs hasta la puerta de su propia casa o cómo en verano los lugares de “fiesta” cierran en esta zona porque la gran mayoría de la gente no tiene problema para irse todos los veranos a conocer mundo. Isabelle nos comentaba que la gran mayoría de su cuadrilla estaba fuera de Suiza y que es algo muy habitual en este lugar, a una determinada edad, marcharse y buscarse la vida en otros países desde muy joven.

Claro esta no todo el monte es orégano y dándote otra vuelta por la zona de la estación de tren te puedes encontrar con algún grupo de gente sin un techo para dormir alegrando con su música las paredes oscuras del túnel de la estación.
Aun así, que en Suiza se vive “bien” es algo que nadie nos ha negado. El paro no es algo habitual por esta zona y según nos comentaron el salario medio en Suiza es de alrededor a unos 1800 euros...así se entiende que por una botella de agua te puedan cobrar 5 euros!

Otro tema que nos sorprendió y en cierta manera nos dio envidia fue la facilidad con los idiomas que poseen. En Suiza se hablan principalmente 4 idiomas según las zonas: el alemán, el francés, el italiano y el rumantsch(un idioma hablado por poca gente en las monta�as). Así se entiende que desde pequeños aprendan alemán y francés y según en que zona se encuentren italiano y suizo-alemán. De la misma manera desde la misma escuela y teniendo ya como base otro idioma de la misma vertiente lingüística como es el alemán, la gran mayoría de la gente (principalmente los jóvenes) se defienden perfectamente en inglés.
Y por si fuera poco y para nuestra sorpresa conocimos a bastante gente que o bien dominaba el castellano o bien era capaz de entender todo lo que decíamos.
Realmente Suiza es un país que por su situación geográfica y por su status político tiene una sociedad muy diversa en el tema lingüístico.

El trato con la gente fue muy bueno. Así como al principio da la impresión de que puedan ser algo cerrados a la hora de conocer gente, una vez intercambiadas algunas palabras te das cuenta lo equivocado que estabas. Los 5 días hemos tenido las puertas de las casas de la gente que hemos conocido abiertas de par en par y dispuestos a echarnos una mano. Tal vez sea por, como hemos comentado antes, lo mucho que viaja al extranjero la gente por aquí, y por ello tengan esta hospitalidad ante la gente que como ellos han estado fuera de casa. Desde muy jóvenes la gente aquí se independiza bien marchando al extranjero o bien alquilando su propia casa, algo mucho más habitual aquí que en Euskal Herria. Entre otras cosas por una razón muy sencilla, el valor de una casa del alquiler en Suiza, donde como hemos comentado el salario medio esta por los 1800 euros, es el mismo que en EH, donde el trabajo precario, sobre todo para mujeres y jóvenes, es lo mas común. Esta razón es una de las que ha marcado diferencias entre nosotros y la gente de aquí. Tener una independencia de vida total casi desde los 18 años es un lujo que hoy en día nosotros no podemos ni imaginar. Es algo casi imprescindible en la propia evolución de la personalidad de cada persona el poder hacer tu vida desde tan joven y por desgracia hoy en día muchos de nosotros tenemos ese derecho casi vetado.

Por otra parte otro dato que nos ha sorprendido muchísimo y por momentos, todo hay que decirlo, nos ha hecho gracia, es lo “correcta y cívica” que es la sociedad suiza. Si es verdad que nosotros sólo hemos conocido bien un pueblo de unas 15000 personas y sus alrededores, lo que no se puede comparar con una ciudad como Berna, pero después de lo visto no creemos que cambie mucho su forma de ser. Hay un ejemplo muy bueno para explicar lo que queremos decir: en Biel, como es normal, tienen un servicio de recogida de basuras. Y a su vez tienen unas bolsas oficiales para depositar la basura. Hasta ahí parece normal pero aquí cuando se dice que hay “algo específico para algo”, en este caso las bolsas de basura, quieren decir que hay que utilizar eso, exclusivamente. Así se entiende que para asegurarse de que todo el mundo utiliza las bolsas de basura oficiales en Biel tengan una “policía de basuras” que se dedica, entre otras cosas, a detectar a los temerarios que osan no utilizar la bolsa oficial de basuras. Para ello son capaces de abrir la basura en busca de algún dato que les lleve hasta el “infractor” para así endosarle una buena multa... kafkiano.

Aun así, a pesar de que pueda parecer que en general sean muy estrictos, en temas tales como las drogas no parecen tener la misma posición. Así, a pesar de que la marihuana no esté legalizada en Suiza, hay establecimientos(hemp shops, grow shops...) que están casi exclusivamente dedicadas a su venta a pesar que desde fuera no digan explícitamente que es lo que se vende. En nuestra opinión es algo que fácilmente se ve que está aceptado, a pesar de no estar legalizado. Así se entiende que estas tiendas desde fuera mantengan una imagen diferente y no publiciten claramente la venta de marihuana(tiendas aromáticas, herboristerías...) a pesar de que sea conocida la venta de algo que sus leyes consideran “ilegal”. Contradicciones de esta sociedad basada en la imagen.


Estos 5 días nos han servido para darnos cuenta de el gran salto que hay entre nuestra sociedad y, la digamos, europea. El prólogo de lo que nos espera en estos 100 días que tenemos por delante.
El inicio del viaje, el primer salto a una Europa que aunque se venda como una gran entidad sigue teniendo tantas diferencias como kilómetros nos separan.

Ni que decir tiene que esos 5 días se nos pasaron volando entre el trabajo, las gentes y los lugares que conocimos.
Realmente es un sitio para volver y conocer más tranquilamente.



proyecto ekogaia

El trabajo de los 5 días que pasamos en Suiza se podrían dividir en dos partes bien diferenciadas. Por un lado la parte de infraestructura e instalación de nuestra casa que es la caravana. Preparando todo y afinando los últimos cambios antes de entrar totalmente de lleno en el viaje. De esta manera, acondicionamos totalmente la caravana para poder hacer una vida normal las 4 personas que haremos el viaje en su totalidad. Sólo dejamos sin completar el tema energético de la caravana, el cual acabaremos en Alemania donde están especializados en las instalaciones solares y eólicas que queremos utilizar para conseguir autosuficiencia energética.

Por otra parte, y la razón principal de este viaje, conocer más de cerca el entramado energético de Suiza y sus experiencias dentro de las energías renovables. De este modo decidimos visitar 3 experiencias a nivel comarcal de 3 tipos de energía renovable diferentes, como son la solar, eólica e hidroelectrica.

Las 2 primeras visitas que tuvimos las realizamos en la misma zona, en la parte alta del Mont Soleil, un monte situado a pocos kilómetros de Biel.
Nos dirigimos allí en un principio para conocer una planta solar situada en la punta de este monte pero de camino hacia allí nos dimos cuenta que en un monte situado a un par de kilómetros se encontraba otra pequeña planta, en este caso eólica. La cual, claro esta, también aprovechamos para visitar.


  • Planta solar de Mont Soleil
  • Es la primera instalación energética de Suiza que no pretende ser un centro de producción sino un centro de investigación. De esta manera los 4500 m2 de células solares repartidas en los 20.000 m2 de terreno producen al año entre 500.000 y 600.000 kWh con una potencia máxima de 500 Kw, lo cual corresponde al gasto energético de unas 200 personas.
    La razón principal de esta planta es experimentar con diferentes placas solares que hoy en día hay en el mercado para comprobar según su rendimiento las mas adecuadas para la zona en la que la planta está situada.
    También hay que reseñar que aparte de esta instalación en Mont Soleil, la misma sociedad que controla la instalación solar tiene en funcionamiento un catamarán en el lago de Biel que funciona íntegramente por energía solar.

  • Planta eólica de Mont Crosin
  • Ésta es una pequeña instalación formada por 6 generadores de gran tamaño de entre 67 y 76 metros, auto orientables con la dirección del viento y con una potencia máxima de 4.160 Kw. Esta planta produce al año unos 4,3 millones de kWh con lo que abastecería al gasto energético anual de unas 1400 personas. Actualmente esta energía originaria del viento es comercializada entre empresas, cooperativas y personas sensibilizadas con las energías renovables ya que hoy en día el precio de esta es un tanto más elevada que la tradicional.

  • Central hidroeléctrica Hagneck
  • Con más de un siglo de antigüedad esta planta hidroeléctrica esta situada dentro del canal Aarberg, en el centro de un parque natural. El objetivo principal de esta planta es abastecer de energía, de una manera renovable, al pueblo de Biel y el cantón de Berna.
    Posee 5 generadores de 2.500 watios por hora con lo que consiguen una producción anual de 80 millones de kWh que corresponde a un tercio de la necesidad energética de Biel, lo que a su vez abastecería al gasto energético anual de 50.000 personas.
    Es de reseñar cómo con el paso de los años y las diversas mejoras que ha ido recibiendo la central, hoy en día su funcionamiento es íntegramente mecánico, sin la intervención de la electrónica para ninguna función.


    En rasgos generales estas 3 instalaciones tienen un gran punto en común, la perfecta integración dentro de su entorno natural sin molestar ni interceder en la vida de su entorno. Especialmente la central hidroeléctrica al estar situada dentro de un parque natural, al borde de un lago en un paraje natural envidiable. Estos tipos de pequeñas instalaciones son todo un ejemplo de la potencia de integración y de no agresión ambiental de las energías renovables.

    En este sentido hay que reseñar que estas experiencias no son experiencias aisladas sino que son parte de el plan general de autosuficiencia energética dividida en cantones. Así, el objetivo es que los 25 cantones en los que Suiza está dividida sean en la medida de lo posible totalmente independientes y a su vez, dando un especial interés en las energías renovables como en los 3 casos que hemos podido ver de cerca.
    En cada cantón hay una pequeña empresa que se dedica a gestionar las plantas energéticas de su zona. Nosotros hemos podido ver de cerca el trabajo de BKW/FMB y conocer como estas pequeñas experiencias están siendo amenazadas por las grandes empresas energéticas alemanas que al saber de la viabilidad de estas plantas a nivel local, hoy en día están presionando para que se integren dentro de su “gran red vertical energética”.
    Teniendo en cuenta lo ocurrido estos días en EEUU, este tipo de instalaciones pequeñas y locales nos sirven como ejemplo de contrapunto de lo que puede ocurrir con las grandes empresas y sus grandes apagones.

    Por suerte, estas experiencias a nivel local contin�an con su buen trabajo.

     

      
     
     
    el único trámite para circular fue pagar 80 euros a cambio de una pegatina
     
     
    Las hachas del escudo de la villa de Biel
     
     
    Isabelle, nuestro contacto en Suiza, con el logo de Ekogaia
     
     
    Montaje fotogr�fico con una se�al de tr�fico del centro de Biel
     
     
    Un puesto de girasoles en la plaza del mercado de Basel
     
     
    Parte de una estatua del centro de Biel
     
     
    Logos de las dos plantas solares y e�licas que visitamos en Suiza
     
     
    El catamar�n de energia solar que la empresa BKW tiene funcionando en el lago de Biel
     
     
    Indicadores de la planta hidroel�ctrica
     
     
    Cartel y se�al de seguridad en la central hidroel�ctrica de Hagneck
     
     
    Pimientos que los trabajadores de la planta hidroel�ctrica dejan a secar en los sotanos de la maquinaria
     
     
    Grabando los repartidores de energia hidroel�ctrica
     
     
    Los escudos y la situaci�n geogr�fica de los 25 cantones que conforman Suiza
     
     
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