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crónicaDespués de un par de días bochornosos en el norte de Italia decidimos escaparnos de la ola de calor huyendo más hacia el norte de Europa. Después de pensarlo decidimos pasar unos días en Suiza, con la esperanza de librarnos de los casi 40 grados italianos que teníamos encima y con las ganas de conocer más de cerca un país donde pensábamos que en el tema energético podría ser muy interesante por sus experiencias a nivel local y comarcal que podrían ser muy adecuadas a nuestro entender para otro país tan pequeño como Suiza como es Euskal Herria. De esta manera acabamos llegando a Commo un pequeño pueblo que al parecer esta dividido en dos partes por una frontera bastante curiosa donde el único trámite para circular fue pagar 80 euros a cambio de una pegatina a modo de “tasa” de circulación en Suiza. Por todo lo demás ni se inmutaron. Así las cosas y bromeando con el curioso modo de darte la “bienvenida”
que tienen los suizos entramos al país por su parte sur. La primera
impresión que nos dio fue la cantidad de agua que te puedes encontrar
en ese país a pesar de no tener costa. Todo Suiza esta cosido de
ríos, canales y enormes lagos que le dan a su paisaje, ya rico
de por sí, un toque más aun de fertilidad. Realmente el
viaje desde el inicio del sur de Suiza hasta Biel-Bienne, nuestra parada,
la pasamos observando los lagos, montañas y valles verdes desde
la furgoneta (excepto el pobre Manel que el único paisaje que vio
fue el mal asfalto de la carretera al volante ;-). Después de una horas de viaje llegamos a Biel, un villa de 50.000
habitantes cerca de Berna situada justo al borde del lago Bielersee, uno
de los 3 grandes lagos de ese cantón y rodeada de verdes montañas
como el Mont Soleil. Claro esta no todo el monte es orégano y dándote otra vuelta
por la zona de la estación de tren te puedes encontrar con algún
grupo de gente sin un techo para dormir alegrando con su música
las paredes oscuras del túnel de la estación. Otro tema que nos sorprendió y en cierta manera nos dio envidia
fue la facilidad con los idiomas que poseen. En Suiza se hablan principalmente
4 idiomas según las zonas: el alemán, el francés,
el italiano y el rumantsch(un idioma hablado por poca gente en las monta�as). Así se entiende que desde
pequeños aprendan alemán y francés y según
en que zona se encuentren italiano y suizo-alemán. De la misma
manera desde la misma escuela y teniendo ya como base otro idioma de la
misma vertiente lingüística como es el alemán, la gran
mayoría de la gente (principalmente los jóvenes) se defienden
perfectamente en inglés. El trato con la gente fue muy bueno. Así como al principio da la impresión de que puedan ser algo cerrados a la hora de conocer gente, una vez intercambiadas algunas palabras te das cuenta lo equivocado que estabas. Los 5 días hemos tenido las puertas de las casas de la gente que hemos conocido abiertas de par en par y dispuestos a echarnos una mano. Tal vez sea por, como hemos comentado antes, lo mucho que viaja al extranjero la gente por aquí, y por ello tengan esta hospitalidad ante la gente que como ellos han estado fuera de casa. Desde muy jóvenes la gente aquí se independiza bien marchando al extranjero o bien alquilando su propia casa, algo mucho más habitual aquí que en Euskal Herria. Entre otras cosas por una razón muy sencilla, el valor de una casa del alquiler en Suiza, donde como hemos comentado el salario medio esta por los 1800 euros, es el mismo que en EH, donde el trabajo precario, sobre todo para mujeres y jóvenes, es lo mas común. Esta razón es una de las que ha marcado diferencias entre nosotros y la gente de aquí. Tener una independencia de vida total casi desde los 18 años es un lujo que hoy en día nosotros no podemos ni imaginar. Es algo casi imprescindible en la propia evolución de la personalidad de cada persona el poder hacer tu vida desde tan joven y por desgracia hoy en día muchos de nosotros tenemos ese derecho casi vetado. Por otra parte otro dato que nos ha sorprendido muchísimo y por momentos, todo hay que decirlo, nos ha hecho gracia, es lo “correcta y cívica” que es la sociedad suiza. Si es verdad que nosotros sólo hemos conocido bien un pueblo de unas 15000 personas y sus alrededores, lo que no se puede comparar con una ciudad como Berna, pero después de lo visto no creemos que cambie mucho su forma de ser. Hay un ejemplo muy bueno para explicar lo que queremos decir: en Biel, como es normal, tienen un servicio de recogida de basuras. Y a su vez tienen unas bolsas oficiales para depositar la basura. Hasta ahí parece normal pero aquí cuando se dice que hay “algo específico para algo”, en este caso las bolsas de basura, quieren decir que hay que utilizar eso, exclusivamente. Así se entiende que para asegurarse de que todo el mundo utiliza las bolsas de basura oficiales en Biel tengan una “policía de basuras” que se dedica, entre otras cosas, a detectar a los temerarios que osan no utilizar la bolsa oficial de basuras. Para ello son capaces de abrir la basura en busca de algún dato que les lleve hasta el “infractor” para así endosarle una buena multa... kafkiano. Aun así, a pesar de que pueda parecer que en general sean muy estrictos, en temas tales como las drogas no parecen tener la misma posición. Así, a pesar de que la marihuana no esté legalizada en Suiza, hay establecimientos(hemp shops, grow shops...) que están casi exclusivamente dedicadas a su venta a pesar que desde fuera no digan explícitamente que es lo que se vende. En nuestra opinión es algo que fácilmente se ve que está aceptado, a pesar de no estar legalizado. Así se entiende que estas tiendas desde fuera mantengan una imagen diferente y no publiciten claramente la venta de marihuana(tiendas aromáticas, herboristerías...) a pesar de que sea conocida la venta de algo que sus leyes consideran “ilegal”. Contradicciones de esta sociedad basada en la imagen.
proyecto ekogaiaEl trabajo de los 5 días que pasamos en Suiza se podrían dividir en dos partes bien diferenciadas. Por un lado la parte de infraestructura e instalación de nuestra casa que es la caravana. Preparando todo y afinando los últimos cambios antes de entrar totalmente de lleno en el viaje. De esta manera, acondicionamos totalmente la caravana para poder hacer una vida normal las 4 personas que haremos el viaje en su totalidad. Sólo dejamos sin completar el tema energético de la caravana, el cual acabaremos en Alemania donde están especializados en las instalaciones solares y eólicas que queremos utilizar para conseguir autosuficiencia energética. Por otra parte, y la razón principal de este viaje, conocer más de cerca el entramado energético de Suiza y sus experiencias dentro de las energías renovables. De este modo decidimos visitar 3 experiencias a nivel comarcal de 3 tipos de energía renovable diferentes, como son la solar, eólica e hidroelectrica. Las 2 primeras visitas que tuvimos las realizamos en la misma zona, en
la parte alta del Mont Soleil, un monte situado a pocos kilómetros
de Biel.
La razón principal de esta planta es experimentar con diferentes placas solares que hoy en día hay en el mercado para comprobar según su rendimiento las mas adecuadas para la zona en la que la planta está situada. También hay que reseñar que aparte de esta instalación en Mont Soleil, la misma sociedad que controla la instalación solar tiene en funcionamiento un catamarán en el lago de Biel que funciona íntegramente por energía solar.
Posee 5 generadores de 2.500 watios por hora con lo que consiguen una producción anual de 80 millones de kWh que corresponde a un tercio de la necesidad energética de Biel, lo que a su vez abastecería al gasto energético anual de 50.000 personas. Es de reseñar cómo con el paso de los años y las diversas mejoras que ha ido recibiendo la central, hoy en día su funcionamiento es íntegramente mecánico, sin la intervención de la electrónica para ninguna función. En rasgos generales estas 3 instalaciones tienen un gran punto en común, la perfecta integración dentro de su entorno natural sin molestar ni interceder en la vida de su entorno. Especialmente la central hidroeléctrica al estar situada dentro de un parque natural, al borde de un lago en un paraje natural envidiable. Estos tipos de pequeñas instalaciones son todo un ejemplo de la potencia de integración y de no agresión ambiental de las energías renovables. En este sentido hay que reseñar que estas experiencias no son
experiencias aisladas sino que son parte de el plan general de
autosuficiencia energética dividida en cantones. Así,
el objetivo es que los 25 cantones en los que Suiza está
dividida sean en la medida de lo posible totalmente independientes
y a su vez, dando un especial interés en las energías
renovables como en los 3 casos que hemos podido ver de cerca.
Por suerte, estas experiencias a nivel local contin�an con su buen trabajo.
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